Las convicciones de Carrasco, la goleada histórica de Liga

Esta vez el trabajo y la disciplina de Carrasco no sirvieron. Su River se fue vapuleado por 7 a 0 ante Liga, un doloroso cachetazo para todos los que admiramos a Juan Ramón. La altura y las individualidades del elenco ecuatoriano sobrepasaron a un equipo uruguayo inexperto y acostumbrado a otro ritmo.
A veces, luego de estas derrotas catastróficas, los entrenadores se vuelven conservadores. Ojala este no sea el caso y Carrasco siga con su idea fija, con sus afirmaciones, con sus convencimientos, con sus certezas del juego ofensivo pero diagramado y mecanizado.
Todos han fracasado, todos han perdido. Lo importante es el concepto, la esencia.
El técnico de la Liga de Quito, Jorge Fossati, festejó los siete goles de manera efusiva. Al ser consultado por los colegas extranjeros sobre el planteamiento que Carrasco puso en cancha, Fosatti dijo:
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"No quiero hablar de lo que hizo River porque aprecio mucho a Juan. Él está convencido de una idea y la aplica en todos lados. Yo pienso diferente a él y no me cierro a una sola idea. Ojo, no hay que olvidar que lo de River Plate no deja de ser histórico y eso no lo puede borrar nada. Es lo mejor de toda su historia porque nunca había llegado tan lejos".
Simeone, Carrasco y la táctica

Era un duelo anormal, extraño. Últimamente nos acostumbramos a ver como se enfrentan equipos rocosos, sólidos y férreos. Sin espacios por la fricción y el bajo vuelo individual de los jugadores, los encuentros suelen ser mayormente tediosos.
Ayer, en el Gasómetro, acudimos como decía recién, a un espectáculo distinto. Con propuestas que poco se vinculan con el promedio en Sudamérica.
Simeone y Carrasco son los referente es de este estilo de juego renovado, purificador. No se quedan en las palabras, en la teoría. Van por la concreción práctica, por intentar achicar la brecha de azar en el juego, por poseer un esquema y soporte colectivo adecuado y completo en pos de acercarle las soluciones que se puedan al jugador. Ellos, arraigados seguramente por el pensamiento de Bielsa, son obsesivos del ataque. Buscan frenéticamente el arco rival pero no de cualquier forma. Desarrollan algunas pautas indispensables para ocupar bien los espacios y desbloquear a las defensas rivales.
River ejecuta con eficiencia el proyecto de Carrasco. Básicamente se trata de un sistema independiente y versátil que pretende despersonalizar el funcionamiento, es decir, que los éxitos y las derrotas no recaigan en particulares. De esta forma se les quita presión a los jugadores supuestamente “diferentes”. A través de un funcionamiento equilibrado y programado, entonces, no es necesario depender del talento o la espontaneidad de alguien. Sobre esto también hablaba el incomprendido Ricardo Lavolpe, amante del trabajo, el orden y lo sistemático. Ambos pregonan este estudio incesante del rival, de las cualidades de sus propios jugadores, de las estadísticas, etc.
Carrasco un poco más ofensivo y Lavolpe más obsesivo por el parado defensivo.
Simeone retoma mucho de estos puntos, lo vemos a diario en nuestro fútbol. Contra River, sin embargo, nunca encontró su mejor versión. Claro, alguno debía sucumbir.
Pero, más allá de ese resultado esporádico, lo importante es subrayar estas concepciones futbolísticas. Ojala se expandan, no se extingan y se estabilicen con regularidad en Argentina y el resto de Sudamérica.
Zapata, si no la gana la empata
Los fantasmas del semestre pasado bostero no han acabado. Resabios a flor de piel fueron los que reflotaron en la Bombonera durante la segunda mitad. Caso contrario para el fortín de Liniers, que aún con falta de ritmo, continúa con el impulso anímico del Apertura 2008.El empate 1 a 1 se ajustó a lo plasmado en el terreno. Riquelme manejando con soltura los ataques de Boca, mientras que la visita creció a partir del ingreso de Cristaldo y la experiencia de Zapata en la zona media.
Lo más resonante, indudablemente, es la fragilidad en el fondo que exhibieron ambos elencos. Flojo Otamendi y dubitativo Dominguez. Desequilibrado el xeneize.
La revancha será en el Amalfitani. El favorito, claro está, es el velezano
En veremos

Los matadores volvieron a verse las caras en el arranque. Esta vez, a diferencia de la primera jornada del clausura doméstico, el éxito quedó en casa (2 a 1).
Así, Tigre rompió una racha larguísima de equipos argentinos que perdían en el debut absoluto de una competición internacional. El último conjunto que había osado triunfar en su estreno copero fue Atlanta.
De esta manera, ambos elencos se fueron semi-conformes para el choque revancha donde al ciclón le alcanza con retirarse victorioso 1 a 0.



