Radiografía de Atlético de Tucumán


El decano entusiasma en la tribuna y en el terreno. Todos corren, todos meten, todos juegan. Con la base del Nacional B empezó su sueño máximo, y ni siquiera casacas como las del diablo, el cuervo o Boca lo intimidaron. Se burló, además, del tiki tiki de Huracán en el propio Duco. Cuanta irreverencia junta.

Jugadores que saben que tienen que hacer. Algo básico pero indispensable. Los tres defensores son fieras, a veces depredan con efectividad, otras veces confunden la caza con el desorden y el todo vale. Por eso deben cuidarse del juez, siempre predispuesto a hacer la mayor justicia con el equipo más indefenso.

En el medio hay de todo. La entrega, el desborde, el toque distintivo. Erroz, Longo y el capé Sarría son baluartes en la estructura edificada por Rivoira. Predomina el buen trato de balón, la solidaridad, el quite, la solidaridad, la paciencia y la solidaridad nuevamente.

Arriba están la pulga y el flaco. El enano y el delgado. Rodríguez y Pereyra no se parecen físicamente pero juegan una barbaridad. Los dos saben de gambetas y no dudan en apuntar al arco. Además ayudan en la marca, más no se les puede reclamar.

Por ahora el decano camina el buen sendero, pero no debe confiarse, aún queda mucho y ya es bien conocida la historia de San Martín de San Juan o de su vecino tucumano. Un error en nuestro fútbol se paga con el descenso.

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1 comentarios:

  1. Esteban said,

    Y eso que empezo flojo, mal... con goleada de independiente en Tucumán.
    Veremos como le va
    saludos

    on 18 de septiembre de 2009, 0:42